Paren el mundo…

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Me contaba un amigo que, en estos días de encierro, decidió hacer un ejercicio de introspección y conocerse más a sí mismo… ya no se habla.

Allen Konigsberg ha dicho que el humor es “tragedia + distancia”. En la medida que la pandemia parecía algo lejano -por improbable y por suceder en otro continente- las bromas eran más crudas. El humor es, sin embargo, terapéutico y sirve tanto para sobrellevar una mala situación, como para superarla cuando ha pasado. El bombardeo de mensajes, saludos, fake news, chistes, información veráz y noticias trágicas o esperanzadoras, han producido un frenesí emocional que se agranda con la soledad y el encierro.

Al momento del inicio de la pandemia resido en Madrid y todavía hasta la mitad de marzo, estamos en La ciudad alegre y confiada, -que como muchos recordarán, es la segunda parte de Los intereses creados de Benavente- pues bien, los intereses creados generaron esa falsa sensación de seguridad, que llevó a España a mantener una vida alegre y confiada, hasta que que la comedia se transformó en tragedia.

Al escuchar de varios expertos que el sesenta al setenta por ciento de la población del mundo se contagiaría del COVID-19, yo concluí que yo también me contagiaría y que, si bien debía extremar todo lo posible las precauciones, la enfermedad me sería leve por mi edad y estado de salud; así que me concentré en fortalecer mis defensas a través de suplementos y alimentación, a través del ejercicio y el sol y a través del buen humor. 

Ya habíamos iniciado el modo de teletrabajo por lo que, cuando el presidente de la fundación me exhortó a que me fuera a Panamá y estuviera con mi familia en este trance, no lo pensé y en 36 horas estaba ya junto a los míos. Como venía de España, automáticamente me recluí en cuarentena -como es la norma profiláctica- y solo he tenido contacto personal inmediato con mi esposa y dos de mis hijos, sin embargo, desde que llegué ha sido guardando distancias y precauciones.

Mientras estuve en España me sentí muy bien, tuve contacto con al menos tres personas que tenían síntomas gripales pero ninguno pensaba que tenía el COVID-19. Ya en el vuelo sentí síntomas de leve cefalea, febrícula y malestar corporal; lo informé a la azafata y en efecto, al tomar la temperatura tenía medio grado de fiebre -técnicamente no es fiebre-  por lo que me coloqué una mascarilla y guantes en todo el trayecto. Al llegar a Panamá lo informé también al personal de salud y me dieron una tarjeta verde con un número de teléfono al cual llamar. Al par de días se había ido la cefalea y la febrícula; se mantenía, sin embargo, un malestar corporal y la comida me sabía insípida. Las molestias corporales eran en la zona baja de la espalda y se aliviaban con Tylenol. Al comentarle a mi hermano Alfredo -que es médico- sobre mis síntomas, insistió que me hiciera la prueba del COVID-19 porque la pérdida de sentido del olfato/gusto es uno de los síntomas. Me hicieron la prueba en casa de forma muy profesional, me han estado monitoreando diariamente por teléfono y en general las autoridades de Panamá han manejado muy bien la situación. En efecto me contagié, en efecto me fue leve y en efecto ya me siento totalmente bien. 

A pesar de todo, no por mí sino por los demás, mantengo un encierro total en mi cuarto desde hace dos semanas, como en platos desechables, me lavo las manos con jabón varias veces al día y solo mantengo contactos de manera virtual. Gracias al mi esposa Alexandra el encierro ha sido muy llevadero y a la vez muy estricto por el bien de la familia. He trabajado todos los días, he mantenido reuniones con personas en tres continentes, he jugado con mis hijos y mis nietos, he conversado con mi esposa, he pensado mucho y he ponderado muchas cosas, pero no he visto todas las series que creía que vería, no he escrito todos los libros que pensé que terminaría y no he acabado de comprender el por qué de todo esto.

Al principio, cuando la necedad parecía estar al mando de muchos países, recordaba una frase de Einstein: “Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. No estoy seguro de lo primero…” pero he visto en estos días que hay más cosas infinitas de la humanidad, como son la bondad, la solidaridad y el sacrificio por los demás, he aprendido que muchas cosas que nos dominan, lo hacen porque creemos que tienen poder sobre nosotros, pero hoy, ni el dinero, ni el petróleo ni las armas son más importantes que la empatía, el aseo y los alimentos.

¡Cuántas veces habremos recordado el grito desesperado de la gran Mafalda: “Paren el mundo, me quiero bajar”! En esta era de la información, es simbólico que esa cosa invisible e insignificante que solo contiene datos para replicarse, pueda haber literalmente “parado el mundo” y el mundo parece estarlo agradeciendo. 

El genio del humorista es decir mucho con poco, es más importante lo sobreentendido que lo explícito, es más impactante lo evidente que lo complejo y sobre todo, en medio de la chanza, el humorista siempre apunta a la verdad.

Estamos en modo de supervivencia. En estos momentos en que la tragedia se nos acerca demasiado para que nos parezca gracioso y en los que la inmediatez hace irrelevante buscar a los culpables, lo único sensato es hacerle caso a Mafalda y el mundo será distinto.

Milton Cohen-Henríquez Sasso.

30 comentarios sobre “Paren el mundo…

  1. Mi querido Milton, nunca mejor dicho ” paren el mundo”.Gracias a Dios no te ataco fuerte el Virus y ya te sientes bien! Comparte un abrazo cibernetico con Alexandra, desde Paris, donde he olvidado el trabajo y lo intelectual y preparo cada dia platos muy variados a mi hija Andrea que sigue a fondo su teletrabajo desde la patagonia a Singapore. El Truyols esta aislado del mundo en su viñedo, con su tractor, sus perros, y 250 mil botellas de vino.:))
    Mantengamos el contacto.

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  2. Saludos, 👏 👏
    Enhorabuena paso usted de la mejor manera esta situación.
    El COVID-19, nos ha dejado muchas enseñanzas de vida, y como le dice dentro de la inmediatez para unos se hace irrelevante buscar culpables.
    Para otros nos deja la enseñanza que debemos ser más humanos.
    Saludos a la familia.

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  3. ¡Hola! me hace feliz saber que ya están en suelo patrio, siempre, siempre los tengo presentes en mis oraciones y hablo en plural porque con su familia son un conjunto de personas, que desde que los conocí irradiaron sentimientos positivos en mi persona.
    Usted sabe que disfruto escucharlo hablar y cuando leí su escrito “PAREN EL MUNDO…”, me imagine otro tipo de contenido, pero cada vez que iba leyendo quería más; disfrute el escrito y mi osito también.
    Miltón Dios es bueno y una de las cosas que voy a estar segura, es que el siempre los a tenido a usted y su familia bendecidos.
    ¡Saludos! con un fuerte abrazo virtual.

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  4. Hola Milton,
    En primer lugar, me alegra saber que aunque estás contagiado con el Covid-19, los síntomas son leves y que puedes hacer las actividades que mencionas. Segundo, qué bueno que has cuidado a tu familia y a terceros realizando los cuidados respectivos. Tercero, es una lástima que todo lo programado, como finalizar un libro no se haya podido realizar, pero es que a veces, uno programa más de lo que el tiempo da de sí…
    Finalmente, buen relato que hace que se pueda “ver” lo sucedido.
    Saludos,
    Héctor Montes Franceschi

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  5. Gracias por compartir su experiencia, ha sido uno de los políticos importantes de nuestro país y desde antes del 89 he seguido su lucha, me alegra que ya esté mejor, saludos

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  6. Mi querido cuñado, hemos seguido día a día tu convalecencia y nos sentimos muy felices de que ya todo había pasado. Muy buena tu historia para aprender. Ojalá pronto todo quede atrás para reunirnos nuevamente en familia.

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  7. Que bueno que esté en Panamá junto a su familia. Sin tiempos para estar en familia. Respecto a su escrito, que me parece oportuno, mi único comentario es que: No nos podemos bajar de este mundo. Debemos seguir en el. Que bueno que así sea.

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  8. Mi estimado sr milton gracias. A Dios q le permitió recuperarse pronto.. Porq. Este virus es un monstruo cuando. Ataca.. Mi madre. Esta en Madrid. Y. Pienso. En ella. Esta sola.. Como. Podría. Ayudarme. A. Q no le falte. Nada.. La comida. Se. Le. Esta acabando.. Y. Ella. Tiene. 75.años.. Pero. Es. Una. Sra. Muy. Terca.. Ayúdeme. Gracias. Q Dios. Lo bendiga. Y. Siga. En. Recuperación.. Y tome. Mucha. Agua..

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  9. Gracias a Dios que está bien querido Presidente, casi Vicepresidente, Ministro, Embajador, Maestro y amigo!
    Gracias por este blog del que ya me declaro fan!
    Seguiremos sus escritos!
    Abrazo desde México!

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  10. Estimado Pepi: Me alegro que te hayas recuperado totalmente! No tenía idea que te habías contagiado. A Dios gracias lo superaste bien! Saludos.

    Excelente blog y gracias por compartirlo

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